La inflación en Taiwán alcanzó en 2025 su nivel más bajo en cinco años, con un aumento anual del IPC del 1,66 %, mientras que el dato de diciembre se situó en el 1,31 %, encadenando ocho meses consecutivos por debajo del 2 %. Estas cifras reflejan una moderación sostenida de los precios tras varios años de mayores presiones inflacionistas.
Según expertos, la evolución de la inflación en 2025 será aún más contenida. El debilitamiento de la economía mundial provocado por los aranceles estadounidenses está frenando los precios internacionales de las materias primas y la energía, lo que reduce la inflación importada en Taiwán, un país altamente dependiente de la energía del exterior.
Gracias a esta coyuntura, los analistas estiman que el crecimiento anual del IPC podría situarse entre el 1 % y el 1,5 % a lo largo de este año, contribuyendo a un entorno de precios relativamente estable para la economía taiwanesa en su conjunto.
Sin embargo, los expertos advierten de que, pese a la moderación de la inflación general, los ciudadanos siguen percibiendo subidas en el coste de la vida cotidiana, impulsadas por factores estructurales como el aumento de los salarios, los alquileres y los gastos médicos, una divergencia que requiere una atención constante por parte de las autoridades.