Taiwán ha reaccionado con firmeza a las declaraciones del Gobierno de Camboya, que durante las maniobras militares chinas de finales de diciembre calificó la cuestión taiwanesa como un “asunto interno de China.” El Ministerio de Relaciones Exteriores taiwanés consideró estas afirmaciones absurdas y contrarias a la realidad, y advirtió del riesgo de legitimar acciones con claras intenciones agresivas.
Las declaraciones camboyanas se produjeron en plena realización de los ejercicios militares de China continental «Justicia-2025» alrededor de la isla, cuando Phnom Penh expresó públicamente su apoyo a la postura de Pekín, afirmando que “Taiwán forma parte inseparable de China” y rechazando cualquier forma de independencia taiwanesa.
El Gobierno taiwanés lamentó que Camboya se pliegue a la presión de China continental y denunció la difusión de mensajes que socavan la soberanía de Taiwán. Reiteró que Taiwán y la República Popular de China no mantienen una relación de subordinación y que Pekín nunca ha gobernado la isla.
Por último, Taiwán instó a Camboya a respetar los hechos y a no respaldar discursos que pongan en peligro la paz regional, al tiempo que reafirmó su disposición a cooperar con países afines para contener la expansión del autoritarismo y defender la estabilidad y la seguridad en el estrecho de Taiwán y en la región indopacífica.