El Yuan Legislativo ha iniciado el debate de una reforma del Código Penal Militar destinada a endurecer las sanciones contra los militares en activo que se rindan al enemigo o incumplan su deber de defensa. El proyecto, impulsado por el Gobierno, busca reforzar la obligación legal de lealtad al Estado y enviar un mensaje claro de firmeza en materia de seguridad nacional.
La reforma eleva notablemente las penas por el delito de “no cumplir con el deber y rendirse al enemigo”, que pasarían de un máximo de siete años a un máximo de diez años de prisión, y establece castigos específicos para los actos preparatorios y de conspiración. Según el Ministerio de Defensa, estos cambios responden a casos recientes de conductas de lealtad al enemigo protagonizadas por personal militar en activo.
El texto también introduce un nuevo tipo delictivo que sanciona cualquier manifestación de fidelidad al enemigo, ya sea mediante palabras, gestos, escritos o medios tecnológicos, incluso sin que exista una rendición efectiva. El objetivo es prevenir de forma anticipada comportamientos que puedan poner en riesgo la seguridad y los intereses militares del país.
El Yuan Judicial ha expresado reservas sobre la amplitud de este nuevo delito y ha sugerido limitarlo a los casos que causen un perjuicio militar concreto, dejando las conductas de menor gravedad en el ámbito disciplinario. Aun así, ha dejado claro que respetará la decisión final del Legislativo, que deberá equilibrar la protección de la seguridad nacional con el principio de proporcionalidad penal.