Informaciones de prensa apuntan a que el Kuomintang planea celebrar antes del Año Nuevo chino su primer Foro KMT-PCCh bajo la presidencia de Cheng Li-wun (鄭麗文), con una delegación encabezada por el vicepresidente del partido que viajaría a Pekín. Este movimiento es interpretado como un posible paso previo a un futuro encuentro entre Cheng Li-wun y el líder continental Xi Jinping (習近平).
Desde el Partido Democrático Progresista, Rosalía Wu (吳思瑤) acusó al KMT de desatender los asuntos sociales y el examen presupuestario en el Yuan Legislativo para centrarse en contactos con Pekín. Criticó especialmente el bloqueo del presupuesto general y del gasto en defensa, sugiriendo que podría tratarse de una moneda de cambio para facilitar el diálogo partidista con el Partido Comunista de China.
En la misma línea, el dirigente parlamentario del PDP Chung Chia-pin (鍾佳濱) cuestionó si el KMT está dispuesto a sacrificar intereses democráticos y el bienestar de la población taiwanesa a cambio de oportunidades de intercambio político con China continental, advirtiendo del riesgo de debilitar la democracia constitucional del país.
El KMT rechazó estas acusaciones y defendió el diálogo como una herramienta para reducir riesgos en un entorno internacional cada vez más inestable. Sus portavoces subrayaron que el partido mantiene una política exterior equilibrada, con contactos no solo con China continental sino también con Estados Unidos y otros países, y que combinar la preparación defensiva con el diálogo es, a su juicio, el camino hacia una paz y prosperidad sostenibles para Taiwán.