El Ministerio de Relaciones Exteriores protestó enérgicamente por un comunicado conjunto emitido por China continental y la Unión Africana durante la visita del canciller chino Wang Yi (王毅) a Etiopía, en el que se afirma que “Taiwán forma parte inseparable de China”. Taipéi calificó estas declaraciones de una grave distorsión de la realidad y de un ataque directo a su soberanía.
Además de condenar la actitud de Pekín, el Gobierno taiwanés expresó su profunda decepción por el respaldo de la Unión Africana a una postura política que, a su juicio, ignora los hechos y la realidad internacional, y pidió a la organización africana actuar con objetividad e independencia.
Exteriores recordó que Taiwán y la República Popular de China no están subordinadas entre sí y destacó la participación activa y las contribuciones positivas de Taiwán a la comunidad internacional, incluida África, subrayando que ningún país u organización tiene derecho a negar su existencia.
Por último, Taipéi reafirmó que el futuro de Taiwán solo puede ser decidido por su propio pueblo y reiteró su compromiso de defender la democracia, la libertad y la soberanía nacional, así como de cooperar con países afines para frenar la expansión del autoritarismo y contribuir a la estabilidad internacional.