El ministro de Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), valoró la reciente visita del presidente surcoreano Lee Jae-myung a China continental señalando que, aunque su postura es relativamente favorable a Pekín, sus decisiones personales no pueden modificar de forma sustancial el equilibrio geopolítico ni provocar cambios estructurales en las relaciones internacionales.
En el plano del estrecho de Taiwán, Lin destacó que durante la visita no hubo comunicado conjunto entre China continental y Corea del Sur y que, pese a que Lee mencionó antes del viaje el respeto al principio de “una sola China”, no se hicieron referencias a Taiwán ni a la cuestión de su estatus en los textos oficiales.
El jefe de la diplomacia taiwanesa interpretó que el objetivo principal del viaje fue de carácter económico y comercial, buscando beneficios prácticos de China continental, y recordó que Estados Unidos sigue condicionando firmemente la orientación estratégica de Corea del Sur, como demuestra su cooperación en ámbitos sensibles como la construcción naval y los submarinos.
Finalmente, Lin subrayó que las relaciones entre Taiwán y Corea del Sur se rigen por el principio de reciprocidad y que, aunque existen cuestiones pendientes —como el uso de denominaciones inapropiadas para Taiwán en algunos documentos de entrada—, Taipéi sigue vigilando la situación y tiene preparadas las respuestas necesarias para proteger sus intereses.