La exministra de Defensa de Georgia, Tinatin Khidasheli, participó en una conferencia en Taiwán donde compartió la experiencia de su país frente a la presión y la infiltración de Rusia, advirtiendo de los riesgos que suponen las grandes potencias autoritarias vecinas con ambiciones expansionistas y subrayando la necesidad de mantener una actitud vigilante y crítica.
La exministra afirmó que Georgia, antigua república soviética independiente desde 1991, lleva décadas intentando liberarse de la influencia rusa y que, además de conflictos armados en el pasado, hoy sufre de forma constante campañas de desinformación y ciberataques, así como intentos de penetración en ámbitos clave como la educación, los medios y la seguridad nacional.
Khidasheli señaló que la experiencia de Georgia y Ucrania demuestra que no basta confiar en la existencia de opositores dentro de un régimen autoritario, ya que estos no siempre pueden frenar una agresión, y que por ello es esencial examinar con cautela cualquier relación con potencias vecinas que mantengan aspiraciones de dominación.
En el ámbito de la guerra informativa, puso como ejemplo el caso del laboratorio biomédico “Lugar”, cuya función fue distorsionada por Rusia mediante rumores sobre armas biológicas. Gracias a que Georgia se adelantó difundiendo información veraz, esas narrativas no prosperaron, lo que ilustra su tesis de que “ganar la iniciativa” y ofrecer primero la verdad es la forma más eficaz de contrarrestar la desinformación.