La granja Wuling (武陵農場), en Taichung (台中), amaneció con temperaturas bajo cero debido al enfriamiento radiativo, alcanzando los 1,2 grados bajo cero. La escarcha cubrió el césped, los tejados y hasta los parabrisas de los coches, creando un entorno invernal poco habitual.
Con la salida del sol, alrededor de las ocho de la mañana, la escarcha empezó a transformarse en vapor. Las praderas y un pabellón de madera comenzaron a “echar humo” blanco, generando una imagen espectacular que recordaba al vapor de una tienda de bollos al vapor en pleno invierno.
Responsables de la granja explicaron que el fenómeno se debe a la evaporación y sublimación de la escarcha al aumentar la temperatura con la luz solar. Este proceso físico convierte el hielo directamente en vapor de agua, creando la apariencia de humo.
Según los meteorólogos, se trata de un efecto natural y breve. En esta ocasión, el paisaje de ensueño solo pudo contemplarse durante algo más de una hora, entre las ocho y las nueve de la mañana, lo que lo convirtió en un espectáculo fugaz y memorable.