El presidente Lai Ching-te (賴清德) anunció hoy la conclusión de las negociaciones arancelarias con Estados Unidos, destacando cuatro grandes logros que refuerzan la posición de la industria taiwanesa en el comercio internacional.
El acuerdo fija los aranceles recíprocos en un 15 % sin acumulación, un trato equiparable al que reciben Japón, Corea del Sur y la Unión Europea, lo que beneficia especialmente a las industrias tradicionales taiwanesas en su acceso al mercado estadounidense.
Uno de los puntos clave es la obtención del trato más favorable en los aranceles de la Sección 232, especialmente para los semiconductores y productos derivados, con exenciones dentro de determinados cupos y tarifas preferentes fuera de ellos.
El llamado «modelo Taiwán» ha recibido el respaldo de Estados Unidos. Este enfoque apuesta por la extensión de la cadena de suministro y la cooperación industrial, con apoyo en infraestructuras y la creación de clústeres, evitando la deslocalización productiva.
El acuerdo también contempla inversiones cruzadas: empresas taiwanesas invertirán 250 000 millones de dólares en Estados Unidos, mientras que Washington ha aceptado que empresas estadounidenses inviertan en Taiwán, reforzando la interdependencia económica.
Finalmente, el Gobierno taiwanés apoyará estas inversiones mediante garantías crediticias por otros 250 000 millones de dólares, un sistema basado en su experiencia previa con bajo riesgo, que busca potenciar la financiación del sector tecnológico y profundizar la cooperación económica entre ambos países.