Taiwán ha logrado un acuerdo arancelario con Estados Unidos que fija el gravamen en el 15 % sin acumulación y lo convierte en el primer país en beneficiarse de ventajas bajo la Sección 232.
El representante taiwanés en Japón, Lee I-yang (李逸洋), destacó que las condiciones obtenidas son mejores que las de Japón y Corea del Sur y rechazó las acusaciones de que TSMC vaya a transformarse en una empresa estadounidense.
Taiwán prevé invertir 250 000 millones de dólares en Estados Unidos y ofrecer otros 250 000 millones en garantías crediticias, con mayor flexibilidad y autonomía que los compromisos asumidos por Tokio y Seúl.
Frente a las críticas sobre un supuesto “vaciamiento” de Taiwán, se subraya que las inversiones se concentrarán en sectores estratégicos como los semiconductores y la inteligencia artificial, clave para el futuro económico global.
El Ministerio de Economía aseguró que TSMC mantendrá la mayor parte de sus procesos avanzados en Taiwán y que su estrategia global no implica sustituir su base nacional.
Finalmente, el Gobierno taiwanés estudia abrir una oficina en Phoenix para reforzar los servicios a ciudadanos y empresas y profundizar la cooperación tecnológica con Estados Unidos.