Un inusual “castillo móvil de los dioses” sorprendió a conductores en plena carretera. Una camioneta de gran tamaño transportaba el techo de un templo, ocupando dos carriles completos y obligando a los vehículos a avanzar lentamente detrás, sin posibilidad de adelantar. Las imágenes compartidas en redes sociales despertaron sorpresa y curiosidad: ¿cómo es posible que un templo se desplace por tierra?
Algunos conductores comentaron que, más allá de lo llamativo, nadie se atrevía a adelantar. “Es como si un dios fuera delante, no te atreves a pasar”, decía uno entre risas, mientras otros lo calificaban de una experiencia curiosa e inédita.
El origen de este templo itinerante está en el municipio de Nanzhou, en el condado de Pingtung, donde se ubica una empresa artesanal conocida como la mayor fábrica de construcción de templos de Asia. El techo captado en video forma parte de un templo prefabricado de unos 66 metros cuadrados de superficie, con un precio superior a los cinco millones de dólares taiwaneses (aprox. USD 180 000), que era trasladado hasta Hsinchu en un recorrido de dos días.
Aunque para muchos fue la primera vez, este tipo de templos modulares es común en lugares como Singapur y Malasia, y vuelve a demostrar cómo la tradición religiosa también puede viajar sobre ruedas.