Taiwán y Estados Unidos cerraron sus negociaciones arancelarias con un acuerdo que fija un arancel del 15 % y un trato preferente para los semiconductores y productos relacionados, sin que se acumulen los aranceles de nación más favorecida.
En el marco de este pacto, se anunció un compromiso de inversión en EE. UU. que incluye 250 000 millones de dólares de inversión directa por parte de empresas taiwanesas y hasta otros 250 000 millones en garantías crediticias ofrecidas por el Gobierno.
El Ministerio de Economía aclaró que no debe interpretarse que Taiwán vaya a invertir realmente 500 000 millones de dólares, ya que las garantías no implican desembolso directo de fondos públicos, sino avales para facilitar el acceso al crédito.
Las autoridades compararon este mecanismo con el aval que unos padres pueden ofrecer a un hijo para que obtenga una hipoteca, sin que ello suponga que tengan que pagar la vivienda.
Por último, el Gobierno recordó que el sistema de garantías crediticias funciona desde 1974 y ha sido clave para apoyar a cientos de miles de pymes, tanto en el pasado como en el marco de este nuevo acuerdo de cooperación económica con Estados Unidos.