La vice primera ministra y líder del equipo negociador de los aranceles, Cheng Li-chun (鄭麗君), explicó hoy día 20 en una rueda de prensa que se realizaron seis rondas de reuniones presenciales y múltiples encuentros virtuales, logrando varios consensos con Estados Unidos. Entre ellos, se acordó que los aranceles recíprocos se reduzcan al 15 % y que no se acumulen, equiparando a Taiwán con el “trato más favorecido” que reciben aliados clave de EE. UU. como la UE, Japón o Corea del Sur.
En el ámbito de los semiconductores y productos derivados, EE. UU. otorgará a Taiwán un trato preferente, incluyendo cuotas libres de aranceles y un arancel del 15 % fuera de cuota, asegurando la competitividad de la industria tecnológica taiwanesa.
El acuerdo contempla inversión directa privada de 250 000 millones de dólares y garantías crediticias gubernamentales por otros 250 000 millones, que podrían respaldar entre 6.250 y 10 000 millones de dólares de inversión en alta tecnología.
La controversia por los aranceles impuestos por Donald Trump bajo la IEEPA podría afectar la implementación, pero el Gobierno taiwanés considera que el impacto será limitado gracias a las protecciones negociadas bajo la sección 232.
El primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) indicó que, aunque el fallo judicial pueda tener consecuencias, EE. UU. ha ajustado muchos productos hacia la sección 232, asegurando protecciones para Taiwán como país con superávit comercial.
Taiwán incorporó en las negociaciones futuros aranceles de la sección 232 y acordó establecer un mecanismo de consultas continuas para mantener un trato preferente frente a posibles cambios, garantizando estabilidad ante la incertidumbre.
Finalmente, la firma del Acuerdo de Comercio Equivalente (ART) entre Taiwán y EE. UU., que incluirá inversión bilateral, marcará la conclusión de esta ronda de negociaciones arancelarias, completando así el proceso iniciado hace nueve meses.