Las negociaciones arancelarias entre Taiwán y Estados Unidos concluyeron con una reducción recíproca al 15 % sin acumulación de gravámenes. El ex secretario general del Partido Democrático Progresista (PDP), Lin Yu-chang (林右昌), calificó el resultado de “logro extraordinario” en un contexto marcado por la inestabilidad global y la rivalidad sino-estadounidense.
En una entrevista concedida a Rti, Lin destacó que Taiwán ha gestionado con éxito crisis recientes como la pandemia, la guerra en Ucrania y la presión comercial, situándose “en el grupo de los ganadores”. Subrayó que obtener un tipo similar al de Japón y Corea del Sur demuestra la eficacia de la estrategia gubernamental, especialmente en sectores de alta tecnología afectados por la legislación comercial estadounidense.
Frente a las críticas sobre la posible “deslocalización” de TSMC por su expansión en EE. UU., afirmó que la decisión responde a una demanda mundial que supera la capacidad de producción actual y a una lógica de competencia global. Aseguró que concentrar toda esa inversión en Taiwán no sería viable por limitaciones de recursos.
Finalmente, tras visitar decenas de empresas tecnológicas en Estados Unidos, Lin observó que las compañías taiwanesas ya operan con una proyección internacional consolidada. Señaló que el reconocimiento de TSMC en la sociedad estadounidense ha crecido notablemente y que la fortaleza tecnológica de Taiwán se está traduciendo en un papel cada vez más relevante en el escenario internacional.