El Gobierno del PDP sigue sin poder tramitar en el Yuan Legislativo un presupuesto especial de defensa de 1,25 billones de dólares taiwaneses, debido al bloqueo de la oposición. En este contexto, el director del Instituto Americano en Taiwán (AIT, siglas en inglés), Raymond F. Greene, recordó que «la libertad no es gratis» y subrayó que Estados Unidos no puede cargar solo con la responsabilidad de la seguridad regional, instando a sus socios a aumentar su propia inversión militar para disuadir posibles agresiones.
El presidente Lai Ching-te (賴清德) recogió este mensaje y lo vinculó directamente a la situación de Taiwán frente a la amenaza de China continental. Insistió en que apoyar a las Fuerzas Armadas es una necesidad estratégica y que la aprobación del presupuesto especial es la forma más concreta de hacerlo. Por ello, pidió explícitamente a los partidos de la oposición que dejen de bloquear el proyecto y permitan su rápida tramitación legislativa.
Lai explicó además el significado histórico y simbólico de la expresión «la libertad no es gratis», recordando que en Estados Unidos está grabada en monumentos de guerra para honrar el sacrificio de los soldados. Según el presidente, esta idea es plenamente aplicable a Taiwán, donde la defensa del país exige inversión, preparación y respaldo político claro a los militares.
Desde el Partido Democrático Progresista, su secretario general Hsu Kuo-yung (徐國勇) reforzó el argumento recordando que la democracia taiwanesa se construyó tras décadas de autoritarismo, ejecuciones y encarcelamientos, y que la libertad actual se pagó con vidas humanas. Defendió que, para preservar esa libertad, es imprescindible invertir en defensa, subrayando que el presupuesto propuesto se distribuye a lo largo de ocho años y es asumible, y reclamó a la oposición que actúe con responsabilidad y permita avanzar el debate parlamentario.