La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de elevar del 15 % al 25 % los aranceles a automóviles, madera, productos farmacéuticos y otros bienes de Corea del Sur, debido a que su Parlamento aún no ha ratificado el acuerdo comercial con Washington, ha generado inquietud en Taiwán sobre la posibilidad de que su propio acuerdo arancelario con Estados Unidos pueda enfrentarse a un escenario similar si no supera el trámite legislativo.
Ante estas dudas, la ministra de Finanzas Chuang Tsui-yun (莊翠雲) aseguró en el Yuan Legislativo que los resultados de la negociación han sido bien recibidos por el sector industrial y que, aunque los acuerdos deberán ser examinados por el Legislativo, confía en que los procedimientos avancen con normalidad. Destacó que el 76,5 % de las exportaciones taiwanesas a EE. UU. son productos de tecnologías de la información y la comunicación, y que el arancel del 15 % sin acumulación sitúa a Taiwán en igualdad o ventaja frente a competidores como China continental y Vietnam en sectores clave como grifería, componentes hidráulicos y herramientas manuales.
Respecto al compromiso de inversión de hasta USD 500 000 millones, Chuang explicó que la mitad corresponde a decisiones autónomas de las empresas y la otra mitad a garantías financieras que no necesariamente se ejecutarán. Recalcó que esta inversión forma parte de la expansión internacional de la industria taiwanesa, que la mayor parte de los centros de decisión y capacidades clave permanecerán en la isla y que el acuerdo no implica un “vaciamiento” económico ni una pérdida de soberanía, sino una oportunidad para fortalecer la competitividad y el desarrollo futuro de Taiwán.