El ministro de Economía, Kung Ming-hsin (龔明鑫), afirmó en Washington que Taiwán ocupa una posición insustituible en el ecosistema global de la inteligencia artificial, gracias a su liderazgo en la fabricación de semiconductores avanzados, y subrayó que una cooperación más estrecha entre Taiwán y Estados Unidos, especialmente en la fundición de chips, permitiría maximizar la contribución conjunta al desarrollo global de la IA.
Durante la sexta edición del Diálogo de Asociación para la Prosperidad Económica (EPPD), celebrada en Washington, ambas partes abordaron ámbitos estratégicos como la cadena de suministro de la IA, infraestructuras digitales, minerales críticos, drones, formación de talento tecnológico y cooperación en terceros países, acordando además crear grupos de trabajo específicos para profundizar en estas áreas.
Kung destacó que la explosión de la demanda de IA ha impulsado con fuerza la economía taiwanesa, hasta el punto de que la previsión de crecimiento para 2025 se ha elevado al 7,37 %, el nivel más alto en 15 años. El ministro recordó que, aunque Taiwán y empresas como TSMC son esenciales en la producción de chips, el liderazgo del ecosistema completo sigue en manos de compañías estadounidenses, fuertes en diseño, fabricación integrada, equipos y materiales.
Finalmente, el ministro puso el acento en la importancia de construir cadenas de suministro “no rojas”, sin dependencia de China continental, por motivos de seguridad económica y tecnológica, y señaló que Taiwán es prácticamente el único lugar, fuera de China continental, capaz de levantar rápidamente cadenas de producción completas en sectores como semiconductores, drones, IA o satélites, y admitió que la combinación de la potente capacidad manufacturera taiwanesa con la ventaja estadounidense en software e integración de sistemas sería clave para reforzar la resiliencia de las cadenas globales.