El Instituto de Investigación Económica de Taiwán (TIER, siglas en inglés) informó de que en diciembre de 2025 la industria manufacturera mantuvo la señal amarillo-azul, asociada a una coyuntura débil, pese a una mejora moderada del indicador. El valor del índice subió hasta 12,55 puntos gracias al fuerte impulso de la demanda vinculada a la inteligencia artificial, la computación de alto rendimiento y los servicios en la nube, que disparó exportaciones, pedidos exteriores y producción.
Los sectores de componentes electrónicos, ordenadores, productos electrónicos y ópticos alcanzaron niveles de “auge”, con crecimientos interanuales superiores al 40 % en exportaciones y pedidos, y más del 20 % en producción. Sin embargo, las industrias no relacionadas con la IA evolucionaron de forma más contenida y algunas aún no se han recuperado, lo que compensó parte del crecimiento y mantuvo el conjunto del sector en una fase de debilidad relativa.
De cara a 2026, el TIER prevé un entorno internacional desigual: una economía estadounidense relativamente sólida, Japón aún afectado por aranceles en sectores clave y China continental presionada por problemas estructurales. Para Taiwán, la reducción de los aranceles estadounidenses del 20 % al 15 % se considera clave para aliviar la brecha entre industrias, mejorar la competitividad de los sectores tradicionales y moderar la divergencia entre el auge de la IA y el resto del tejido industrial, aunque persisten importantes incertidumbres globales que obligan a la cautela.