El presidente Lai Ching-te (賴清德) criticó duramente a los partidos de la oposición por bloquear de forma reiterada en el Yuan Legislativo tanto el presupuesto general del Gobierno central como la ley especial de defensa nacional, que Lai y su partido consideran crucial para la seguridad de la isla. Según Lai, la oposición ha desatendido deliberadamente estas prioridades mientras impulsa leyes controvertidas motivadas por intereses particulares.
Lai acusó al Kuomintang y al Partido Popular de Taiwán, que controlan el Yuan Legislativo, de no realizar ninguna revisión sustantiva del presupuesto y de obstaculizar el refuerzo de la defensa nacional, pero de forzar al mismo tiempo la aprobación de tres normas polémicas, entre ellas las enmiendas a la Ley de Radio y Televisión por Satélite y a la Ley sobre Bienes de los Partidos, así como disposiciones que permitirían al Kuomintang recuperar activos. El presidente pidió a la ciudadanía que juzgue si este comportamiento es legítimo y responsable.
En relación con las posibles respuestas institucionales, Lai indicó que el Gobierno actuará dentro del marco constitucional y legal, en consulta con expertos, ante las leyes aprobadas de forma controvertida. Asimismo, evitó criticar directamente al presidente del Yuan Legislativo, Han Kuo-yu (韓國瑜), pero le instó a ejercer plenamente su papel para desbloquear cuanto antes el examen del presupuesto general y la aprobación del presupuesto especial de defensa, subrayando que se trata de una responsabilidad clave para el futuro del país.