Hoy día 3, se celebra el día tradicional del weiya (尾牙), que corresponde al 16 de diciembre del calendario lunar, una fecha clave en la cultura taiwanesa para agradecer el trabajo del año y pedir buena fortuna y prosperidad.
Según la costumbre, en este día no pueden faltar en la mesa el gua bao (刈包) y el rollo primavera taiwanés (潤餅) , alimentos cargados de simbolismo. En Tianmu, Taipéi, una histórica tienda de gua bao se ha convertido nuevamente en protagonista: solo abre cuatro días al año, pero en estas fechas la demanda se dispara. Desde la madrugada, largas filas se forman antes de abrir, y quienes llegan tarde, se quedan sin nada.
En grandes ollas, el cerdo estofado se cocina a fuego lento durante horas hasta quedar brillante y fragante. Servido con mostaza encurtida y polvo de maní dentro del pan al vapor, este clásico resulta cada vez más difícil de conseguir. En apenas dos horas, más de mil gua bao se agotan por completo.
Clientes cuentan que la escena se repite cada año. La razón: durante el weiya, comer gua bao simboliza que la “fortuna muerde y se queda”, ya que su forma recuerda a la boca de un tigre atrapando la carne, un juego de palabras que representa retener la buena suerte y alejar la mala. Algunos compradores incluso hicieron reservas con un mes de anticipación.
A pesar del trabajo intenso y del apoyo de más de diez personas, la dueña del local explica que la producción es limitada.
Y el weiya no termina ahí: los rollos primavera, con su forma cilíndrica que envuelve abundantes ingredientes, representan atesorar riquezas y bendiciones.
Tradición y gastronomía se unen en este día especial, con un mismo deseo compartido: un nuevo año lleno de paz, suerte y prosperidad.