El Consejo para los Asuntos de China continental (MAC, siglas en inglés) rechazó con firmeza las 15 “opiniones comunes” surgidas del Foro de Think Tanks del Kuomintang (KMT) y el Partido Comunista de China (PCCh), señalando que el verdadero problema de las relaciones a través del Estrecho es la intensificación de la presión y la hostilidad de Pekín, incluida la actividad militar y la coerción transfronteriza. El organismo criticó que el KMT coopere con el PCCh bajo el marco del “Consenso de 1992” y la oposición a la independencia de Taiwán, ignorando la amenaza que China continental representa para la soberanía de la República de China (Taiwán).
El Ejecutivo taiwanés advirtió que estas “opiniones comunes” encajan en la estrategia de integración y de frente unido del PCCh, buscan sortear la autoridad del Estado y fomentar divisiones internas, y suponen un regreso a la dependencia económica de China continental. El MAC llamó a la sociedad y a los partidos políticos a no apartarse de la voluntad mayoritaria de la ciudadanía ni colaborar con estrategias que confundan a la opinión pública y debiliten la posición internacional de Taiwán.
En el Partido Democrático Progresista, varios legisladores alertaron que el foro podría traducirse en iniciativas legislativas favorables a Pekín, en el bloqueo de presupuestos y en riesgos para la seguridad nacional al implicar sectores industriales estratégicos.
En contraste, representantes del Kuomintang defendieron el diálogo y los intercambios como herramientas para mantener la paz y la estabilidad en el Estrecho, e instaron al presidente Lai a entablar conversaciones directas con el liderazgo de Pekín para reducir tensiones.