La directora del Consejo de Asuntos Oceánicos (OAC, siglas en inglés), Kuan Bi-ling (管碧玲), concedió al programa Al servicio del pueblo de Radio Taiwán Internacional (Rti), donde afirmó que el incremento sostenido de las acciones de hostigamiento de zona gris por parte de China continental ha obligado a la Guardia Costera a acelerar su proceso de fortalecimiento institucional y a revisar de forma integral sus estrategias de respuesta. La funcionaria señaló que esta presión constante ha situado a Taiwán en una posición de liderazgo internacional en la gestión de este tipo de amenazas.
Durante la entrevista, Kuan explicó que Taiwán continúa siendo miembro de organizaciones internacionales de pesca, lo que implica responsabilidades que trascienden la defensa de su propio litoral. La Guardia Costera, indicó, debe cumplir con la lucha contra las actividades de pesca ilegal y asumir misiones de protección de los recursos pesqueros en el Pacífico, lo que amplía su ámbito de actuación más allá de las aguas territoriales.
En relación con la composición del personal, la titular del Consejo detalló que la Guardia Costera cuenta con más de 8000 efectivos de carácter militar, responsables de la defensa costera, los controles de seguridad, las labores de rescate y la atención de emergencias. Las tareas de aplicación de la ley en alta mar, añadió, recaen principalmente en personal policial, formado en academias especializadas y entrenado como policía marítima profesional.
Guan advirtió que China continental ha intensificado las amenazas de zona gris hasta convertirlas en acciones prácticamente rutinarias en áreas como Kinmen, Matsu y las islas Dongsha. Cada incursión en aguas restringidas o prohibidas obliga a la Guardia Costera a desplegar buques para tareas de vigilancia y expulsión de manera individual, lo que genera un elevado consumo de recursos y refuerza la necesidad de ampliar capacidades y ajustar los modelos operativos, especialmente ante nuevas tácticas basadas en objetivos pequeños.
La funcionaria destacó que este contexto adverso también ha impulsado avances relevantes. Entre ellos mencionó la transformación del enfoque en la protección de los cables submarinos, que pasó de tratarse como un asunto civil a considerarse una cuestión de seguridad nacional. Según Kuan afirmó en la entrevista, esta experiencia ha despertado el interés de países europeos y estadounidenses, que la consideran un referente valioso.
Finalmente, Kuan señaló que el seguimiento reciente de las rutas de 41 buques chinos de investigación evidencia que las ambiciones de Pekín ya no se limitan a la primera cadena de islas, sino que se extienden a la segunda e incluso a ámbitos globales, con la intención de desafiar el liderazgo internacional de Estados Unidos.Ante este escenario, subrayó que los países de la región deben adoptar un nuevo pensamiento estratégico y actuar con urgencia. La funcionaria recordó que la defensa de la libertad no es un esfuerzo individual, sino una responsabilidad compartida que exige coordinación y compromiso colectivo, especialmente frente a una China continental más poderosa y más difícil de prever, lo que hace más apremiante la necesidad de actuar con rapidez.