Las exportaciones de Taiwán han comenzado el año con una fuerza excepcional, alcanzando en enero un valor récord de 65 770 millones de dólares y un crecimiento interanual del 69,9 %, el mayor en 16 años. Este rendimiento, impulsado en gran medida por la demanda vinculada a la inteligencia artificial, ha reavivado las expectativas de que la previsión oficial de crecimiento económico, actualmente situada en el 3,54 %, pueda ser revisada al alza por las autoridades estadísticas.
Los analistas señalan que el primer semestre del año presenta un panorama económico favorable, pero advierten de riesgos relevantes. Entre ellos destacan el resultado de las negociaciones comerciales con Estados Unidos y los planes de inversión del sector de los semiconductores en territorio estadounidense, que podrían restar dinamismo a la inversión privada en Taiwán y presionar el crecimiento interno.
Otro factor de incertidumbre es la política arancelaria de Estados Unidos sobre los semiconductores: aunque Taiwán ha obtenido condiciones relativamente ventajosas, no existe una exención completa, y la decisión final de Washington podría afectar a las exportaciones hacia su principal mercado exterior.
Pese a estos riesgos, el auge de la inversión en inteligencia artificial sigue siendo el principal motor de la economía. Los principales institutos de previsión ya han elevado sus estimaciones de crecimiento hasta el entorno del 4 %, lo que indica que, mientras se mantenga el impulso exportador y la inversión en IA, la economía taiwanesa conserva un notable potencial de crecimiento, aunque sujeto a la evolución del entorno internacional.