Li Yu-hsiang (李宇翔), joven figura del patinaje artístico sobre hielo taiwanés, obtuvo 72,41 puntos en el programa corto de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, logrando su mejor marca personal de la temporada y clasificándose para la final del programa libre. En su debut olímpico, además, rompió una sequía de 28 años sin representación taiwanesa en la fase decisiva de esta disciplina.
El patinador destacó que el resultado representa «una coma y no un punto final», mostrando ambición por mejorar su ejecución. Atribuyó su progreso a un cambio de mentalidad que le permitió conectar mejor con el público y los jueces, reflejado en avances en velocidad, expresividad y limpieza técnica. Aunque el triple axel presentó pequeños fallos, reafirmó su meta de dominar saltos cuádruples.
Formado en Taiwán y sin entrenador fijo durante gran parte de su carrera, Li subrayó el papel fundamental de su abuela, que lo acompañó desde sus inicios y acudió a Milán junto a su tía para apoyarlo. La actuación histórica fue presenciada por altos cargos de la delegación taiwanesa, y la nueva marca superó su registro previo del clasificatorio olímpico de 2025, confirmando su crecimiento pese a reconocer que aún existe distancia con la élite mundial.