Taiwán y Estados Unidos han culminado la firma del Acuerdo de Comercio Recíproco (ART, siglas en inglés), que el presidente Lai Ching-te (賴清德) califica de hito histórico. El pacto fija seis objetivos clave y cinco avances estructurales que, según el Gobierno, se convertirán en el principal catalizador para la modernización industrial y la transformación económica del país, al tiempo que consolida la relación estratégica con Washington.
Entre los logros más destacados figuran la exención de aranceles recíprocos para 2072 productos taiwaneses exportados a EE. UU., la reducción del arancel medio del 35,78 % al 12,33 % y un trato preferente en los aranceles de la Sección 232. Estas medidas alivian de forma sustancial la carga comercial sobre las empresas taiwanesas y mejoran su competitividad internacional.
El acuerdo también corrige la histórica desventaja de Taiwán por no contar con un TLC con Estados Unidos y alinea sus normas de seguridad alimentaria, estándares industriales y marcos comerciales con los estándares globales. Además, impulsa un “modelo Taiwán” en EE. UU. que integra semiconductores y TIC taiwanesas con el liderazgo estadounidense en inteligencia artificial.
La seguridad económica y la resiliencia de las cadenas de suministro se incorporan como pilares de la cooperación bilateral, situando a Taiwán como nodo central de las cadenas globales no dependientes de China continental y como socio clave en la reindustrialización estadounidense, así como en la cooperación con terceros países.
Para dar continuidad a esta agenda, Lai anunció la creación del Grupo de Dirección de la Estrategia Económica Nacional en la Oficina Presidencial y pidió al Yuan Legislativo que apruebe con rapidez el ART y el memorando de inversión bilateral, subrayando que el consenso político será determinante para abrir una nueva fase en la alianza económica entre Taiwán y Estados Unidos.