Con la llegada del Año del Caballo, la fiebre por conseguir buena suerte financiera se ha disparado en Taiwán. En el condado de Yilan, el famoso Templo Fude de Sijie (四結福德) inauguró recientemente su propio "Banco del Dios de la Riqueza", atrayendo a miles de fieles que buscan comenzar el año con el pie derecho.
La dinámica es emocionante: los devotos se registran y lanzan los bloques de adivinación (los tradicionales medialunas de madera). Si obtienen el "sí" divino, reciben un sobre rojo con 100 dólares taiwaneses como "dinero de la fortuna". El templo ha preparado un fondo total de 1,5 millones para repartir bendiciones entre la multitud.
Pero lo que realmente deja boquiabiertos a los visitantes es la estatua del Dios de la Tierra (Tu Di Gong) que preside el lugar. Esta figura está cubierta con 1.200 taels de oro puro, lo que equivale a unos 45 kilos. Según el precio actual del mercado, este impresionante "traje dorado" tiene un valor superior a los 230 millones de dólares taiwaneses. Es, literalmente, una deidad de peso pesado.
El ambiente es de pura celebración. Aprovechando que es el Año del Caballo, la gente grita juegos de palabras como "Ma Shang Fa" (que significa "Éxito a caballo" o "Éxito inmediato"). Esta tradición de pedir dinero prestado a los dioses es muy popular en la isla. Otros templos famosos, como el Zinan en Nantou o el templo de la Riqueza en Jinshan, también reportan colas kilométricas de personas que esperan que la fe, sumada a su trabajo duro, les traiga prosperidad este año.