El Yuan Legislativo inauguró hoy día 24 su nuevo periodo de sesiones, marcado por la confrontación entre oficialismo y oposición en torno al proyecto de Presupuestos Generales del Estado y al paquete normativo especial de defensa. En este contexto, el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) respondió a las declaraciones de la presidenta del Kuomintang, Cheng Li-wun (鄭麗文), quien había defendido que su partido asumirá un papel activo para impulsar compras de armamento y buscar una comunicación directa con Estados Unidos. Cho subrayó que la adquisición de sistemas militares afecta a la seguridad nacional y debe ser coordinada por los órganos profesionales del Estado, por lo que “no es apropiado que la oposición lidere estos asuntos”.
Antes de presentar su informe ante el pleno, Cho insistió en que la cooperación entre gobierno y oposición es crucial para el desarrollo del país, ya sea mediante grandes o pequeños avances. Recalcó, no obstante, que la dirección de la política de defensa y seguridad corresponde al Ejecutivo central, al Ministerio de Defensa y a las Fuerzas Armadas, que son quienes evalúan las necesidades estratégicas y negocian los compromisos con Washington en materia de compras militares.
Por su parte, el presidente del Yuan Legislativo, Han Kuo-yu (韓國瑜), presidió una reunión de coordinación interpartidaria. Las fuerzas políticas acordaron incluir en la sesión del 6 de marzo el proyecto de “Ley especial para el refuerzo de la resiliencia defensiva y de las capacidades asimétricas”, propuesto por el Ejecutivo, con un presupuesto de 1,25 billones de dólares taiwaneses a ocho años (40 000 millones USD). El texto será remitido a comisión y examinado conjuntamente con el borrador de “Ley de compras militares” presentado por el grupo parlamentario del Partido Popular de Taiwán.