El indicador de clima empresarial de enero de 2026 muestra una mejora sostenida en Taiwán. La manufactura alcanzó 98,44 puntos y sumó su séptimo mes consecutivo al alza, mientras que los servicios llegaron a 95,47 puntos con cuatro meses de avances. La construcción, en cambio, descendió hasta 99,92 puntos, registrando una caída mensual de 2,54 puntos y cambiando de tendencia.
Según Gordon Sun (孫明德), director del Centro de Previsión Económica del Instituto de Investigación Económica de Taiwán, el dinamismo de la Inteligencia Artificial y la computación de alto rendimiento siguen actuando como motor del sector industrial. La recuperación de las exportaciones ha reforzado la confianza en ramas tradicionales como la química y la siderurgia. Además, el alza de los mercados bursátiles estaría generando un efecto riqueza capaz de impulsar el consumo interno por encima del 2 %, un factor clave dado su peso superior al 50 % en el PBI.
El instituto apunta a un escenario macroeconómico favorable: con la inflación global moderándose y los precios en Taiwán contenidos, un crecimiento cercano al 7 % junto a una inflación inferior al 2 % configuraría una “economía Goldilocks”. Aunque enero pudo verse influido por la estacionalidad del Año Nuevo lunar, la estabilidad de precios se considera un elemento de equilibrio para el conjunto del año.
En comercio exterior, la reciente limitación de los aranceles “recíprocos” en EE. UU. y la reducción de gravámenes sobre productos taiwaneses del 20 % al 15 % mejoran el entorno competitivo. El ministro de Economía Kung Ming-hsin (龔明鑫) destacó la resiliencia de industrias como la de máquina-herramienta en 2025 y prevé que, con menores presiones arancelarias y pedidos estabilizándose, 2026 sea un año de ciclo económico más sólido para las pymes.