Un informe de un think tank estadounidense afirma que la invasión rusa de Ucrania en 2022 actuó como catalizador para que Taiwán intensificara sus políticas de resiliencia social. El estudio sostiene que reforzar la preparación civil frente a amenazas híbridas y escenarios de bloqueo chino no solo fortalece la capacidad interna de resistencia, sino también la disuasión regional.
El documento, elaborado por The German Marshall Fund y Eurasia Group, destaca que tras el estallido de la guerra en Europa la seguridad del estrecho de Taiwán cobró mayor relevancia. En ese marco, el Ministerio de Defensa Nacional taiwanés actualizó su guía de seguridad ciudadana, centrada en preparación en tiempos de paz, gestión de crisis y defensa del entorno doméstico.
Los autores subrayan que el gobierno de Lai Ching-te (賴清德) ha dado un “salto cualitativo” al debatir abiertamente las amenazas, organizar simulacros de bloqueo chino y publicar manuales de respuesta ante crisis. También resaltan el aumento de la aceptación pública de la necesidad de reforzar la resiliencia, pese a la tradicional polarización social sobre la amenaza china.
El informe concluye que la resiliencia de Taiwán dependerá tanto de la coordinación interna como del apoyo internacional. Recomienda que Estados Unidos y aliados como Japón, Filipinas y Australia mantengan consultas periódicas con Taipéi sobre acciones chinas en la zona gris y sobre planes de ayuda humanitaria, señalando que el respaldo exterior visible reforzaría la confianza social y la estabilidad en la región.