La intensificación del conflicto en Oriente Medio ha obligado a Catar a suspender temporalmente la producción de gas natural licuado tras ataques con drones iraníes contra instalaciones energéticas. Dado que el país es la principal fuente de importaciones energéticas de Taiwán, la situación ha generado preocupación sobre posibles aumentos de precios y su impacto en la tarifa eléctrica prevista para abril.
El primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) anunció que el Gobierno ha activado un mecanismo de emergencia coordinado por el Ministerio de Economía y la petrolera estatal CPC para garantizar el suministro energético. Las autoridades están evaluando la situación y reforzando la diversificación de proveedores con el objetivo de evitar cualquier escasez que pueda afectar a la economía y a la vida cotidiana.
Según el Ministerio de Economía, algunos incidentes en infraestructuras energéticas de la región no han afectado de forma directa a la producción, y la suspensión de QatarEnergy responde a una medida preventiva. No obstante, el Gobierno ha ordenado preparar planes de contingencia que incluyen adelantar envíos de gas, reorganizar cargamentos dentro de Asia y recurrir al mercado internacional para compras inmediatas.
A medio plazo, Taiwán planea reforzar su seguridad energética incrementando las importaciones de GNL procedentes de Estados Unidos, cuya cuota podría elevarse hasta el 15-20 % antes de 2029. Un contrato de suministro de 25 años firmado con Cheniere Energy permitirá adquirir hasta 1,2 millones de toneladas anuales desde 2027, mientras que un plan de tres fases garantizaría el abastecimiento incluso en escenarios extremos como un bloqueo prolongado en Oriente Medio.