El presidente Lai Ching-te (賴清德) declaró que garantizar el suministro estable de medicamentos debe considerarse una cuestión de seguridad nacional, especialmente en un contexto de reorganización de las cadenas globales de suministro y aumento de los riesgos geopolíticos. Durante la reunión del Comité para la Promoción de un “Taiwán Saludable”, subrayó que la disponibilidad de fármacos es un elemento central de la resiliencia defensiva de toda la sociedad y pidió una estrategia integral para reforzar la capacidad del país en este ámbito.
El Gobierno impulsará una estrategia de “resiliencia farmacéutica” basada en tres pilares: aumentar la producción nacional, diversificar los riesgos en la cadena de suministro y reforzar la cooperación entre ministerios. Además, se desarrollará un sistema de monitorización y distribución inteligente mediante tecnologías digitales, que permitirá identificar medicamentos críticos, fomentar su producción local y garantizar su suministro tanto en situaciones normales como en emergencias.
La iniciativa también busca modernizar la industria biomédica taiwanesa mediante reformas regulatorias y una mayor cooperación internacional con países aliados. Como parte de la reestructuración del sistema, el Gobierno estudia suspender durante tres años el mecanismo de investigación de precios de medicamentos para revisar el modelo de suministro, analizar los aproximadamente 14 000 fármacos cubiertos por el sistema sanitario —de los cuales unos 1700 se usan habitualmente— y evaluar el nivel real de autosuficiencia farmacéutica del país.