Un estudio basado en entrevistas con 149 élites políticas y académicas de China continental, Estados Unidos y Taiwán concluye que la probabilidad de una guerra en el estrecho de Taiwán es relativamente baja a corto plazo, pese a las advertencias que sitúan 2027 como posible fecha de un conflicto. La investigación fue presentada por el politólogo Ong Li-chung (翁履中), de la Sam Houston State University, y pretende analizar cómo perciben la situación los círculos cercanos a la toma de decisiones.
El libro, coescrito con el académico Sun Taiyi (孫太一), recoge testimonios de 58 expertos chinos, 49 estadounidenses, 25 taiwaneses y 17 especialistas de origen chino en otros países. Entre los entrevistados chinos había militares, funcionarios, académicos y analistas de centros de estudios, lo que permite observar cómo interpretan el riesgo de conflicto quienes participan en el debate estratégico.
Según el estudio, las élites chinas creen que la prioridad sigue siendo la reunificación pacífica y consideran improbable una guerra a gran escala con Estados Unidos. Pekín apostaría durante la próxima década por profundizar la integración económica y social con Taiwán y mejorar sus relaciones con los países vecinos para evitar un cerco estratégico. Sin embargo, también existe la percepción de que, si se considera necesario, la opción militar no quedaría completamente descartada.
Por parte de Washington, las élites políticas consideran que Estados Unidos no provocaría un conflicto y que, si llegara a estallar una guerra, sería consecuencia de una iniciativa china. Aun así, estiman que un enfrentamiento antes de 2028 es poco probable, aunque el riesgo podría aumentar entre 2028 y 2035. El estudio también advierte de que factores como la política interna estadounidense, la competencia tecnológica en la era de la inteligencia artificial y las tensiones regionales en Asia oriental podrían influir en la evolución de la seguridad en el estrecho de Taiwán.