Estados Unidos ha iniciado una investigación comercial contra 16 socios comerciales, entre ellos Taiwán, bajo la Sección 301 del Acta de Comercio de 1974, centrada en el exceso de capacidad industrial y posibles prácticas comerciales desleales. La medida se produce después de que el Tribunal Supremo estadounidense declarara ilegal la política de aranceles recíprocos impulsada por Donald Trump.
El Gobierno taiwanés aseguró que estaba preparado para la decisión, ya que el equipo negociador del país había mantenido contactos constantes con Washington y había sido informado con antelación sobre el proceso. Según el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰), la investigación forma parte del intento de Estados Unidos de reconstruir un marco legal para aplicar medidas arancelarias tras recurrir inicialmente a aranceles temporales del 10 % durante 150 días bajo otra disposición de la misma ley.
Las autoridades taiwanesas consideran que los avances logrados en negociaciones bilaterales previas, incluidos acuerdos comerciales y memorandos de cooperación, servirán como base para afrontar la investigación. El Gobierno pretende coordinar a todos los ministerios para seguir de cerca el proceso y garantizar que Taiwán mantenga sus ventajas comerciales y proteja los intereses de su industria frente a posibles nuevas medidas arancelarias estadounidenses.