El presidente Lai Ching-te (賴清德) participó en una actividad con motivo del Día del Árbol y anunció nuevas medidas para reforzar la política forestal del país frente al cambio climático. Entre ellas destaca la intención del Gobierno de convertir los bosques urbanos en un programa nacional de adaptación climática, coordinado entre administraciones centrales y locales.
El plan se basará en la plantación de especies adecuadas a cada entorno y en un sistema de mantenimiento forestal a largo plazo. Además, el Ejecutivo pretende integrar los bosques dentro de la estrategia nacional de neutralidad de carbono mediante la gestión y el inventario de los sumideros naturales de carbono, con el objetivo de que cada proyecto de reforestación contribuya directamente a la reducción de emisiones.
Lai subrayó que la reforestación tiene múltiples beneficios, como la absorción de carbono, la purificación del aire, la conservación del suelo y el agua y la protección de la biodiversidad. Estas políticas, señaló, se han convertido en una herramienta clave para muchos países en la lucha contra el cambio climático y en la transición hacia economías con emisiones netas cero.
El Gobierno también planea implicar al sector privado en la protección forestal, alineando las iniciativas con estándares internacionales de sostenibilidad como ESG y TNFD. Mediante la cooperación entre el sector público y las empresas, Taiwán busca movilizar inversiones para fortalecer la gestión ecológica y convertir los bosques en una infraestructura natural que contribuya a la resiliencia ambiental, social y de seguridad del país.