La guerra lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán podría tener consecuencias para la industria tecnológica mundial al amenazar el suministro de helio, un gas indispensable en la fabricación de semiconductores. El helio se utiliza en procesos críticos como la refrigeración de equipos y la litografía, y actualmente no tiene sustituto, por lo que cualquier interrupción prolongada del suministro podría afectar directamente a la producción de chips.
La preocupación ha aumentado después de que instalaciones de gas natural y helio de QatarEnergy en Catar —segundo productor mundial de helio y responsable de cerca de un tercio de la producción global— hayan sido atacadas por drones iraníes y permanezcan fuera de servicio desde hace más de una semana. Esta situación ha generado inquietud sobre posibles efectos en cadena en la cadena global de suministro de semiconductores.
Los expertos señalan que las grandes fundiciones de chips cuentan con cierta capacidad de resistencia gracias a contratos de suministro a largo plazo y reservas que podrían cubrir entre tres y seis meses de producción. Además, muchas empresas han mejorado sus sistemas de reciclaje de helio, alcanzando tasas superiores al 90 %, y están explorando estrategias para diversificar proveedores y reforzar la seguridad de suministro ante el aumento de los riesgos geopolíticos.