El presidente Lai Ching-te aseguró que el Gobierno taiwanés mantiene bajo control el suministro energético pese a la volatilidad provocada por el conflicto en Oriente Medio. Durante un acto empresarial en Changhua, explicó que el Ejecutivo sigue de cerca la evolución geopolítica mediante intercambio de inteligencia internacional y mecanismos de seguridad nacional para anticipar riesgos y garantizar la estabilidad energética del país.
En el plano económico, el Gobierno pretende estabilizar el tipo de cambio combatiendo la especulación y manteniendo el tipo de interés básico cerca del 2 %, con el objetivo de contener la inflación por debajo de ese nivel y reducir los costes para las empresas exportadoras. Estas medidas buscan amortiguar el impacto de las fluctuaciones financieras y reforzar la competitividad de la industria taiwanesa.
En cuanto al comercio exterior, Lai destacó que Taiwán y Estados Unidos han alcanzado un acuerdo de aranceles recíprocos del 15 % para los productos taiwaneses, tras diez meses de negociaciones, lo que coloca a la isla en condiciones similares a Japón y Corea del Sur en el mercado estadounidense. El presidente añadió que el Gobierno continuará defendiendo los intereses industriales del país mientras refuerza su capacidad de defensa para preservar la estabilidad en el estrecho de Taiwán.