Hoy se marca un hito en la historia política de Taiwán. Durante un seminario por el 30° aniversario de las elecciones presidenciales directas, el presidente Lai Ching-te (賴清德) ofreció un discurso contundente sobre los logros democráticos y los desafíos de seguridad del país. El mandatario recordó que el derecho a elegir presidente, logrado en 1996, no fue un regalo, sino el fruto de una larga lucha.
Durante su discurso, el mandatario resumió la importancia de este logro histórico en tres mensajes clave para la nación. Primero, destacó el poder ciudadano, dejando claro que los habitantes son los únicos dueños del país. Segundo, celebró el triunfo democrático, recordando que el voto directo legitimó al gobierno y enterró definitivamente la oscura era autoritaria. Y tercero, defendió una soberanía absoluta, reafirmando ante el mundo que Taiwán es, sin lugar a dudas, una nación soberana e independiente. El presidente aseguró que, sin importar las presiones externas, la isla jamás volverá al autoritarismo.
En materia de seguridad, el presidente Lai defendió un presupuesto especial de defensa de 1,25 billones de dólares taiwaneses a ocho años. Para dar tranquilidad, explicó que el gasto anual de 156 000 millones es totalmente manejable para la economía y muy inferior al de países como Japón o Corea del Sur. Además, destacó un punto clave: este fondo no es solo para comprar armas, sino que será una gran inversión para impulsar la inteligencia artificial y la industria tecnológica nacional.
En el ámbito internacional, el ministro de Relaciones Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), confirmó hoy que el gobierno recibió una invitación oficial de Esuatini. El rey Mswati III ha invitado al presidente Lai a las celebraciones por el 58º aniversario de la independencia del país africano. La Cancillería indicó que el viaje está siendo evaluado y se anunciará una decisión próximamente.