Taiwán ha conmemorado el centenario del tramo ferroviario Yuli-Guanshan (玉里至關山段鐵路), una infraestructura clave que permitió superar las condiciones geográficas del este del país y conectar eficazmente la región de Hualien-Taitung. La línea, completada en 1926 tras 17 años de construcción por fases, ha sido fundamental para el transporte de personas y mercancías, especialmente productos agrícolas hacia el resto del país.
Durante la celebración, el presidente Lai Ching-te (賴清德) destacó tanto el valor histórico de la obra como su importancia económica y social, subrayando las inversiones realizadas por el Gobierno para modernizar la red ferroviaria. Entre ellas figuran la electrificación de líneas, la mejora de estaciones y vagones, y proyectos destinados a aumentar la seguridad y la comodidad de los usuarios.
De cara al futuro, el Ejecutivo impulsa un ambicioso proyecto de doble vía electrificada con una inversión de 45 600 millones de dólares taiwaneses, cuya finalización está prevista para 2032. Además, se busca diversificar el desarrollo del este de Taiwán, combinando el impulso turístico con nuevas iniciativas tecnológicas como la implantación de industrias vinculadas a la inteligencia artificial.