En el municipio de Ligang (里港), condado de Pingtung, un agricultor ha dejado a todos sorprendidos al cosechar una manzana de cera de proporciones verdaderamente extraordinarias. Esta superfruta ha roto las marcas locales al superar un peso de aproximadamente 600 gramos, es casi tres veces más grande que una manzana de cera tradicional. En la granja, la exhiben junto a huevos y azufaifos, y parece casi del tamaño de una papaya. Quienes ya tuvieron la suerte de probarla aseguran que, además de enorme, mantiene una textura crujiente, dulce y es extremadamente jugosa.
El creador de esta fruta es el agricultor Wang Jui-hsiung (王瑞雄), un experto ya famoso por producir la cotizada variedad "King Kong Negro". Para explicar el rotundo éxito de esta inusual cosecha, Wang detalló que la clave radica en la combinación de tres factores fundamentales: una minuciosa selección de la variedad, un estricto control de los fertilizantes y, sobre todo, un mayor tiempo de maduración. Según precisó, al cultivarse durante la temporada de invierno y recolectarse recién en este mes de marzo, la fruta se benefició de un mes adicional para su desarrollo, completando así un ciclo de cinco meses en lugar de los cuatro habituales.
Entre risas, el señor Wang bromeó diciendo que "sin querer, convirtió una manzana de cera en una papaya". Sin embargo, esta curiosidad agrícola no es económica. Cada una de estas frutas gigantes tiene un valor de 1000 dólares taiwaneses. Un precio que, al igual que su increíble tamaño, está dando mucho de qué hablar entre los consumidores.