Taiwán ha decidido no participar en la 14.ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) debido a que Camerún, país anfitrión, “menospreció” su estatus oficial en los trámites de visado. Tras rechazar una solución calificada de «insultante» por parte de las autoridades camerunesas, el Gobierno de Taipéi optó por la ausencia para proteger su dignidad nacional. Este gesto ha desencadenado una oleada de apoyo internacional, con legisladores de Estados Unidos y Francia denunciando que Camerún ha cedido, supuestamente, ante las presiones diplomáticas de China continental para marginar a la isla.
Congresistas estadounidenses han calificado el incidente como un «precedente peligroso» que debilita la capacidad de la OMC para gestionar el comercio global de forma justa. Es la primera vez en 25 años que Taiwán falta a esta cita clave, lo que ha llevado a figuras políticas de Washington y París a exigir que la organización internacional actúe contra el «acoso» de Pekín. Estos dos países destacan que Taiwán es un socio económico vital y que su exclusión por motivos políticos socava los principios fundamentales del multilateralismo.
Por su parte, el ministro de Exteriores taiwanés, Lin Chia-lung (林佳龍), ha elevado una queja formal a la Secretaría de la OMC exigiendo que, en el futuro, los países que aspiren a organizar estas cumbres firmen un compromiso previo de trato igualitario. Taiwán insiste en que su pertenencia a la organización es autónoma y bajo el estatus de «territorio aduanero independiente», por lo que no permitirá que se vulnere su derecho a participar en igualdad de condiciones con el resto de los miembros.