El director del Instituto Americano en Taiwán, Raymond Greene, destacó hoy que el presupuesto especial de defensa de Taiwán refuerza su capacidad de disuasión, especialmente mediante inversiones en drones y sistemas no tripulados. Estas medidas cuentan con apoyo social y también podrían generar beneficios económicos al impulsar la industria local.
Greene señaló que los conflictos recientes, como la guerra de Ucrania, evidencian que tecnologías como la inteligencia artificial y los sistemas no tripulados están transformando la guerra moderna. Por ello, el presupuesto se centra en capacidades de guerra asimétrica que podrían cambiar el equilibrio en futuros enfrentamientos.
En el ámbito energético, Greene dijo que Estados Unidos busca reforzar la cooperación con sus aliados en Asia ante los riesgos de interrupciones de suministro. En este contexto, el acuerdo entre Taiwán y la empresa Cheniere Energy para importar gas natural licuado desde Estados Unidos representa un avance clave en la diversificación energética de la isla.