La falta de lluvias en todo Taiwán está dejando imágenes tan sorprendentes como preocupantes. En el famoso lago del Sol y la Luna, en el condado de Nantou, el drástico descenso del agua ha revelado por completo la conocida escultura de las Nueve Ranas Apiladas, una imagen que no se veía desde hace cinco años.
Actualmente, el nivel del embalse ha caído hasta los 742 metros. Ante esta severa temporada de sequía, las autoridades aprovecharon para limpiar el lodo del fondo. Gracias a estas excavaciones, las tres ranas inferiores, que suelen estar bajo tierra y agua, salieron a la superficie para asombro de los turistas.
Muchos visitantes celebran la oportunidad de fotografiar a las nueve ranas juntas, ya que habitualmente solo se ven una o dos. Sin embargo, el paisaje a su alrededor, con orillas agrietadas y tierra expuesta, refleja la gravedad de la situación hídrica.
El panorama a corto plazo es crítico. La oficina de administración del lago lanzó una advertencia clara: si el nivel del agua desciende por debajo de los 740 metros, se activará el protocolo de emergencia y cerrarán los muelles. De llegar a este punto, los tradicionales paseos turísticos en barco quedarán suspendidos, afectando fuertemente a la economía y a los comerciantes de la zona.