El presidente Lai Ching-te (賴清德) recibió el 31 de marzo en la Oficina Presidencial a una delegación de medios del Instituto Global de Taiwán (GTI, siglas en inglés), a quienes agradeció su contribución para reforzar la comprensión internacional sobre la isla. En su intervención, advirtió sobre las presiones ejercidas por China continental y subrayó la necesidad de que la comunidad internacional preste mayor atención a la estabilidad regional, al tiempo que reiteró que “la paz no tiene precio y en la guerra no hay ganadores”.
El mandatario explicó que Taiwán está fortaleciendo sus capacidades de defensa mediante reformas estructurales y un plan especial a 8 años por USD 40 000 millones. Este programa busca modernizar el equipamiento, impulsar la industria de defensa propia y consolidar el denominado “Domo de Taiwán”, como parte de una estrategia integral para garantizar la seguridad nacional y la resiliencia social.
En el plano económico, Lai destacó la reconfiguración de las inversiones. El presidente indicó que en 2010 el 83,8 % de la inversión exterior de Taiwán se destinaba a China continental, pero esta cifra ha descendido gradualmente y el año pasado se situó en aproximadamente el 3,7 %. En la actualidad, Estados Unidos se ha convertido en el principal destino de inversión y el mayor mercado de exportación, en un contexto de creciente cooperación en innovación y desarrollo industrial.
Por su parte, Lanhee Chen (陳仁宜), asesor del Instituto Global de Taiwán y académico del Instituto Hoover especializado en políticas públicas de Estados Unidos, afirmó que, a lo largo de 40 años, Taiwán ha experimentado numerosos cambios, pero que “las relaciones entre Taiwán y Estados Unidos se han mantenido sólidas como una roca”, y añadió que, en el contexto actual, este vínculo atraviesa un momento clave.