La negociación del Presupuesto Extraordinario de Defensa ha sufrido un nuevo revés después de que el principal partido de la oposición, el Kuomintang, solicitara formalmente aplazar la reunión clave programada para el 9 de abril. El oficialismo ha criticado duramente esta petición, vinculándola directamente con el viaje de la presidenta del KMT a China continental. Según el partido gobernante, la seguridad nacional y la adquisición de armamento urgente no pueden quedar supeditadas a la agenda partidista ni a gestos diplomáticos hacia Pekín.
El estancamiento se produce tras varios días de sesiones infructuosas en las comisiones parlamentarias, donde no se logró pactar ni el presupuesto total ni el nombre de los programas de defensa. El Gobierno insiste en que ya ha cedido anteriormente ante las peticiones de demora de la oposición y advierte de que el retraso acumulado pone en riesgo la planificación estratégica militar del país para este año. Por ello, el PDP mantiene su intención de convocar la mesa de negociación en la fecha prevista originalmente.
En un intento de romper el bloqueo, el diputado Chen Kuan-ting (陳冠廷) ha apelado directamente a los líderes regionales y a los jóvenes legisladores del Kuomintang. El objetivo es aprovechar que ciertos sectores de la oposición parecen estar más alineados con el proyecto de ley del Ejecutivo para forzar un consenso técnico. El desenlace de esta pugna parlamentaria marcará no solo el futuro del gasto militar de la isla, sino también el equilibrio de fuerzas entre los "halcones" y los "palomas" dentro del principal partido de la oposición.