El Ministerio de Defensa se encuentra en el centro del debate político tras anunciar un plan para adquirir una nueva y sofisticada flota de vehículos no tripulados mediante un presupuesto especial. La iniciativa busca sumar a las filas militares 1554 drones de ataque pesado y 478 de reconocimiento del fabricante estadounidense Anduril.
La controversia surgió cuando la oposición cuestionó la urgencia de esta adquisición. La legisladora del KMT, Ma Wen-chun (馬文君) argumentó que resulta apresurado e inapropiado comprar esta nueva generación de aeronaves cuando las Fuerzas Armadas aún no han terminado de evaluar en combate el modelo anterior, el Altius-600M, adquirido recientemente en 2024.
Frente a las críticas, los especialistas en defensa justifican la medida. El académico Hsu Chih-hsiang (許智翔) explicó que, al tratarse de armamento de nueva generación, la tendencia mundial es investigar, comprar y probar de manera simultánea. Aseguró que esta estrategia no es exclusiva de Taiwán, sino que se alinea con las prácticas tácticas de las potencias occidentales. Además, destacó que estos equipos ya cuentan con la validación de combate de Estados Unidos, por lo que el verdadero reto ahora será entrenar a las tropas para operaciones conjuntas.
Según los datos públicos de Anduril, la serie de drones Altius presenta las siguientes características y especificaciones:
Altius-600M (El modelo actual): Es un dron kamikaze de merodeo capaz de volar más de 4 horas con un alcance de 440 kilómetros. Su mayor ventaja es que permite al operador humano corregir el objetivo en tiempo real antes del impacto.
Altius-700M (La nueva adquisición ofensiva): El "peso pesado" antitanque. Su alcance se reduce a 160 kilómetros, pero carga una ojiva destructiva de 15 kilos (similar a un misil Hellfire), diseñada para aniquilar tanques modernos y búnkeres reforzados.
Altius-600ISR: Dedicado exclusivamente a inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Cuenta con la misma autonomía que el modelo 600M y su misión es patrullar la zona, marcar objetivos y realizar guerra electrónica en perfecta coordinación con los drones de ataque.