El conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán y el reciente bloqueo del estrecho de Ormuz ya golpean a Taiwán. La interrupción mundial de crudo ha disparado los precios internacionales, generando desabastecimiento de materiales y compras de pánico de bolsas de plástico en todo el país.
Para calmar la alarma social, el primer ministro Cho Jung-tai anunció hoy un plan de emergencia enfocado en tres frentes: estabilizar el suministro de combustibles, proteger las cadenas de producción e investigar el acaparamiento y la especulación de precios.
El Ministerio de Economía informó que durante el mes de abril no habrá aumentos en las tarifas de electricidad, gasolina, diésel y gas. Aunque un 31% de los barcos de gas natural se han visto afectados por la guerra, las reservas del país son seguras. Actualmente, Taiwán cuenta con crudo suficiente para más de 140 días y el suministro de gas está garantizado al menos hasta el mes de junio.
Para frenar el caos por la escasez de empaques, las gigantes petroleras estatales ya entraron en acción. La Corporación CPC adelantó sus operaciones y entregará insumos clave a Formosa Plastics. En paralelo, se ha coordinado con diversas fábricas procesadoras de plástico para expandir sus operaciones, con lo que se estima poder suministrar aproximadamente 1250 millones de bolsas de plástico de unos 600 gramos.
Finalmente, el gobierno estableció líneas directas de asistencia para productores de insumos médicos y agrícolas, reiterando que el Estado seguirá absorbiendo los costos internacionales para asegurar que Taiwán mantenga los precios de energía más bajos de la región.