Taiwán ha sido reconocido oficialmente por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) como país libre de peste porcina africana, un hito que lo convierte en la única nación de Asia que ha logrado erradicar simultáneamente la fiebre aftosa, la peste porcina clásica y la PPA. El presidente Lai Ching-te (賴清德) atribuyó este éxito a la consolidación de un sistema de prevención de primer nivel y a la estricta vigilancia en las fronteras. Este estatus sanitario no solo blinda la producción nacional, sino que devuelve la confianza de los mercados internacionales en la industria cárnica de la isla.
El Ejecutivo subrayó que la rápida aprobación de la OMSA se debe a la transparencia y profesionalidad de los expertos, funcionarios y ganaderos taiwaneses. Durante años, el país ha trabajado en alinear sus protocolos de bioseguridad con los estándares globales, logrando una trazabilidad completa que ha permitido superar las inspecciones más exigentes. El presidente también agradeció la colaboración de la ciudadanía, cuyo cumplimiento de las normativas aduaneras fue vital para mantener el virus fuera del territorio.
Tras este anuncio, el Gobierno centrará sus esfuerzos en la internacionalización del sector porcino para reactivar las exportaciones de carne de alta calidad. El primer ministro, Cho Jung-tai (卓榮泰), enfatizó que la unidad entre el sector público y privado ha sido el motor de este logro histórico. Con las barreras sanitarias levantadas, Taiwán inicia una nueva etapa comercial con el objetivo de posicionar su carne de cerdo como un referente de excelencia y seguridad alimentaria en todo el mundo.