Taiwán volvió a situarse el pasado 6 de abril como el único país de Asia libre de las tres principales enfermedades porcinas (peste porcina africana, fiebre aftosa y peste porcina común). El ministro de Agricultura, Chen Junne-jih (陳駿季), señaló este jueves día 9 en el Yuan Legislativo que, además de mantener estrictos controles fronterizos e inspecciones de mercado, la prioridad absoluta ahora es acelerar las negociaciones para exportar carne de cerdo taiwanesa a mercados estratégicos como Filipinas, Singapur y Japón.
Tras el aval oficial de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), Chen explicó que el Gobierno reforzará la bioseguridad en las granjas mediante el uso de códigos QR para controlar el flujo de personas en las instalaciones. Asimismo, se coordinarán inspecciones con el Ministerio de Sanidad en comercios de alto riesgo para garantizar que no circule carne de origen desconocido. Respecto a las exportaciones, el ministro destacó que ya se trabaja para recuperar el envío de carne fresca a Japón —donde actualmente solo se permite la carne procesada— y para consolidar la presencia en el sudeste asiático.
Por otro lado, el ministro calificó de «irresponsables» las críticas que acusan al Gobierno de «destruir la agricultura» por su compromiso de no aplicar aranceles de Salvaguardia Especial (SSG) a los productos agrícolas estadounidenses. Chen argumentó que los productos de EE. UU. deben competir primero con otros países exportadores y que, en el caso del cerdo, el precio del producto estadounidense sigue siendo más alto que el de competidores como Canadá o Paraguay, por lo que es improbable que se alcancen los niveles de importación necesarios para activar dichas cláusulas de protección.