La Oficina de Asuntos de Taiwán de China continental ha anunciado un paquete de diez medidas de cooperación económica tras la visita oficial a Pekín de la presidenta del Kuomintang, Cheng Li-wun (鄭麗文). El plan contempla la apertura en sectores clave como el transporte, la exportación de productos agropecuarios, la industria audiovisual y el turismo. Según el organismo continental, estas disposiciones buscan facilitar la integración entre ambas orillas del Estrecho y fomentar el beneficio mutuo entre los sectores civiles de ambas sociedades.
El Partido Democrático Progresista, actualmente en el Gobierno, ha rechazado la validez de estas medidas argumentando que suponen un riesgo para la seguridad nacional y la soberanía de la isla. Los portavoces del oficialismo han advertido de que proyectos de infraestructuras comunes, como la conexión eléctrica o de gas en las islas periféricas, podrían generar una dependencia energética peligrosa. Asimismo, han recordado los precedentes de boicot comercial por parte de China continental a productos agrícolas taiwaneses, cuestionando la falta de garantías legales en acuerdos alcanzados fuera de los canales institucionales.
Por su parte, el Kuomintang ha instado al Ejecutivo a no desestimar estas ofertas por motivos ideológicos y a priorizar las necesidades de las industrias locales que se encuentran en crisis. La formación opositora defiende que las medidas son atractivas para los sectores turístico y agrícola, y propone que su implementación se canalice a través de mecanismos oficiales ya existentes, como la Fundación para los Intercambios en el Estrecho (SEF). La legisladora del KMT Wang Hung-wei (王鴻薇) sostiene que la reactivación del diálogo es fundamental para dotar de estabilidad a estos acuerdos y asegurar que las ventajas económicas lleguen a la población.