El Gobierno de Taiwán ha anunciado la realización de sus primeras maniobras conjuntas interministeriales destinadas a proteger el suministro de recursos energéticos esenciales ante un hipotético bloqueo marítimo por parte de China continental. Según el viceministro del Interior, Ma Shih-yuan (馬士元), los ejercicios se centrarán en la escolta de buques de petróleo y gas natural, así como en la logística de transporte terrestre dentro de la isla. El calendario de operaciones comenzará en junio con simulacros estratégicos y culminará en septiembre con pruebas de atraque para ayuda humanitaria internacional.
Las autoridades taiwanesas han advertido de que un bloqueo en el estrecho de Taiwán no representaría únicamente una crisis nacional, sino un colapso del suministro energético para toda la región, trazando paralelismos con las tensiones actuales en el estrecho de Ormuz. La estrategia de defensa contempla mantener operativas tres rutas de navegación clave que conectan Taiwán con aliados estratégicos como Japón, Filipinas y Estados Unidos. Aunque existen rutas alternativas por el Pacífico, el Gobierno señala que el desvío de la carga aumentaría drásticamente los costes y la duración del transporte comercial.
En el plano internacional, el Ejecutivo taiwanés confía en la cooperación de las potencias aliadas para garantizar la libertad de navegación, basándose en un consenso informal ya existente sobre la importancia de mantener abierto el Estrecho. Estas maniobras de carácter civil y logístico se complementan con los ejercicios militares anuales Han Kuang N.º 42, que este año analizan conflictos internacionales recientes para reforzar la resiliencia del país. El objetivo final es asegurar que, ante cualquier escenario de hostilidad, la isla pueda mantener sus vínculos comerciales y la recepción de suministros básicos.